miércoles, 20 de junio de 2012

De Kikilla y algo mas

A lo largo de la vida, vamos conociendo personas que llegan por causalidad y no por casualidad, a acompañarnos a trasegar por el mundo. Tenemos amigas de la infancia, luego de la adolescencia y el colegio, pasamos a la universidad y luego a la vida laboral.
Llega a mi cabeza el nombre de Myriam Rocio, mi amiguita de infancia....tengo pocas fotos de ella y recuerdos extremadamente vagos, pues a muy corta edad se convirtió en ciudadana de un país del Norte y jamas volví a saber de ella. Juro que he querido encontrarla pero ni siquiera se su apellido y talvez hoy día su apellido sea el de su esposo, suponiendo que se casó. Total, creo que moriré con su recuerdo en mi mente, pero donde quiera que se encuentre, ruego a la providencia por que sea una mujer extremadamente feliz.

Pensé también en Lucia del Pilar, (Q.E.P.D.) y en la cita que nunca cumplimos hace 14 años. Luego partió para Chile para regresar un año después convertida en cenizas dentro de un pequeño cofre de madera. Donde te encuentres Lucía, quiero darte las gracias por haber estado siempre ahí, justo ahí, en el momento indicado y durante el tiempo indicado.

Me he saltado varios nombres de amigas realmente muy importantes que han tatuado en mi corazón un cariño inmenso por ellas y llegan a mi cabeza recuerdos de gratos y amargos momentos compartidos con cada una de ellas.  Siento mucho no poderlas nombrar a todas, pues sería demasiado extensa esta entrada, pero creanme y cada una de ustedes sabe lo que las quiero y respeto con mi corazón.

Es así como llego al dia de hoy y quiero hacerle homenaje publicando esta entrada a una mujer que siendo mi amiga ha conocido, la persona que soy en todas sus facetas, buenas y malas y hasta las incontables. Esa mujer es Kikilla, quien como yo, también es papa y mama, trabajadora, luchadora, persistente e insistente, a la que nunca ha visto bajar la guardia y la que ha llorado desde el otro lado del teléfono, al oirme contarle mis historias, la que hace suyo y propio el dolor de los demás y a la que un par de margaritas le sientan como una patada al hígado, las misma cumple años un día antes que yo pero a la cual le llevo unos añitos.

Creo y estoy absolutamente convencida que los ángeles bajan muchas veces a este plano terrenal y toman por momentos cuerpos de humanos en quienes confiamos, para ayudarnos en el trasegar diario de la vida. De ser esto cierto amiga mía, has sido mi ángel durante una de las etapas mas duras de mi existir y cuando siento que caigo, vuelas con tus alas mágicas me recoges del suelo y me acompañas a tomarme un par de tequilas!!!!